Democracia y liberalismo: América Latina entre el desgobierno y la tentación autoritaria

En este episodio, Andrés Malamud y Pablo Castro conversan sobre la tentación autoritaria en América Latina, El Salvador y las elecciones en Bolivia.

Democracia y liberalismo: América Latina entre el desgobierno y la tentación autoritaria

Las mejores frases del podcast

  • La democracia (gobierno de la mayoría) y el liberalismo (derechos de las minorías) nacieron separadas y se unieron en el siglo XX, pero hoy están en riesgo.
  • El riesgo surge porque los liberales se "oligarquizaron" con mucha protección pero poca mayoría, llevando a las mayorías a votar líderes populistas que eliminan restricciones y derechos de minorías.
  • Existe una tensión entre resultados y frenos y contrapesos: los votantes están dispuestos a sacrificar república, instituciones, para obtener resultados cuando algo no funciona.
  • En América Latina, los problemas principales que impulsan esta tensión son la inseguridad y la economíaEl Salvador es un ejemplo, pasando de ser el país más inseguro a ser el más seguro del continente.

El Salvador pasó de ser el país más inseguro al más seguro del continente

  • La democracia liberal era la solución virtuosa, combinando la capacidad de cambio a través del voto con la capacidad de cuidar a través de las instituciones. Pero vivimos en tiempos acelerados por la tecnología, que también acelera las expectativas; las generaciones jóvenes determinan estos cambios electorales. La volatilidad no existe para ellos, y el estancamiento es inaceptable.
  • Cuando un país está en crisis, se buscan soluciones rápidas; y los institucionalistas carecieron de eficiencia para resolver estos problemas.
  • El problema de los líderes disruptivos no es que fracasen, sino el costo de su éxito.
  • En el caso de El Salvador, la elección de un líder disruptivo llevó al éxito, a lo que siguió cierto vaciamiento de las instituciones y a que la gente refrende esto en elecciones, ilustrando la tensión entre república y democracia.
  • En Argentina, los frenos al poder no suelen ser institucionales, sino sociales.
  • A diferencia de Argentina, en El Salvador no existían estas restricciones sociales, en parte por el sufrimiento que habían vivido, lo que los hizo estar "dispuestos a todo".
  • Lo interesante de El Salvador, siendo una autocracia continental, es que la gente vuelve en vez de irse, a diferencia de Venezuela, Cuba o Nicaragua, porque el sistema da soluciones.
  • Trump y Bolsonaro perdieron su reelección, desconocieron la derrota y movilizaron a la multitud para tomar el centro de poder, pero las instituciones resistieron. El acelerador fue muy fuerte, pero el freno lo fue más.

Donald Trump y Jair Bolsonaro.
Las instituciones resistieron al desconocimiento de la derrota de Trump y Bolsonaro

  • En Argentina, estas elecciones intermedias nos van a dar un termómetro. Se dice que el resultado sería de un 30-40% para el Gobierno. Si saca 30%, probablemente gane igual porque hay fragmentación. Pero es poco. Si gana con el 40%, tiene la chance de seguir acelerando: mantener las expectativas de la reelección y forzar acuerdos mayoritarios en el Congreso.
  • A pesar de ser las instituciones democráticas por excelencia, el Congreso y los partidos son generalmente las menos populares en las encuestas globales.
  • No es la hora de los políticamente correctos.
  • Bolivia enfrenta una crisis económica galopante con elementos como tipo de cambio fijo, escasez de divisas e inflación creciente. Hay dos candidatos de centro-derecha con 20% cada uno en las encuestas, y una cantidad más de candidatos que están en un dígito en las encuestas. Evo Morales llama a la abstención.
  • El próximo presidente boliviano, independientemente de quien sea, tendrá que implementar un ajuste económico con una minoría en el Congreso.
  • La experiencia internacional indica que hoy son posibles los ajustes populares, algo que no concebíamos en el siglo XX.

El Gobierno eliminó 50.000 empleos públicos y apunta a más:
Hoy son posibles los ajustes populares

  • Algunos dicen que el éxito del gobierno argentino dependerá no solo de la estabilización macroeconómica, sino de la llegada de inversiones.
  • La inversión en Argentina, aunque en el primer trimestre de 2025 se ubica en un 20,2% del PBI (tercio superior desde 2004), su promedio histórico es bajo (19% del PBI en 20 años) en comparación con países como Chile (24-25%). Es una enorme diferencia. Necesitás bajar el riesgo país para generar más inversión extranjera.
  • Algunos de los que analizan la administración pública dicen que las reformas desregulatorias cierran agencias pero redistribuyen competencias y funcionarios.