La selección se asoma al futuro
En su primer partido como bicampeona de América, la Argentina mostró respuestas ante las ausencias de Lionel Messi, lesionado, y Ángel Di María, que vivió su homenaje. Mac Allister, Julián Álvarez y Paulo Dybala, que usó la 10, convirtieron los goles en el segundo tiempo.
Fue un reencuentro, una celebración. La selección argentina volvió a jugar en Buenos Aires después de ganar la Copa América. El festejo fue con triunfo, un 3-0 a Chile por unas eliminatorias que la tienen en la punta, que la llevan al Mundial 2026 sin sobresaltos. Ganó sin Lionel Messi y después de despedir a Ángel Di María entre lágrimas. Cambian los nombres, la época, pasa el tiempo, pero lo que siempre queda es un equipo. La próxima función será el martes en Barranquilla ante Colombia, una reedición de la reciente final de la Copa América.
La escena no es habitual. Argentina está en la cancha sin Messi, sin Di María, y en un partido de eliminatorias. No es un paisaje al que estamos acostumbrados, esta especie de orfandad futbolística, pero es lo que toca en este tiempo. En general, podía faltar uno u otro. Di María cuidaba la cinta y a veces el territorio de Messi. Pero ya no estará más: hace un rato se despidió de su público, del Monumental, junto a su familia, revoleado por sus compañeros. La historia pasa por acá, su gol y el oro en Beijing 2008, los sinsabores, la final que no pudo ser en Brasil 2014, las caídas con Chile, todo lo que siguió, su grito en el Maracaná, la Finalíssima, la Copa del Mundo y el gol más lindo en una final, la segunda Copa América, y este cierre.
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