Nadal, el tenista que hizo un arte del no darse nunca por vencido, anunció su retiro
A sus 38 años, y en el puesto 154 en el ranking, adelantó que dejará el tenis profesional luego de la próxima final de la Copa Davis. Atrás deja una carrera increíble, en especial sobre polvo de ladrillo, en la que se sobrepuso a las lesiones y conformó un trío histórico junto a Federer y Djokovic.
El tenista español Rafael Nadal, ganador de 14 Roland Garros y de otros 8 Grand Slams (cuatro Abiertos de Estados Unidos, dos de Australia y dos Wimbledon) anunció este jueves, a sus 38 años, su retiro de la actividad profesional. Lo hizo en un video que publicó en sus redes sociales donde le agradeció a sus fanáticos, a la vez que aseguró que los últimos dos años fueron «difíciles» debido a que no fue «capaz de jugar sin limitaciones».
«Hola a todos. Estoy aquí para decirles que me retiro del tenis profesional. La realidad es que han sido unos años difíciles estos dos últimos especialmente, creo que no he sido capaz de jugar sin limitaciones es una decisión que evidentemente es difícil que me ha llevado tiempo tomarla pero en esta vida todo tiene un principio y un final», expresó en su mensaje y en la red social X, junto al video escribió la frase «Mil gracias a todos» en diferentes idiomas, entre ellos, inglés, francés, italiano, brasileño y japonés.
En tanto, actualmente en el puesto 154 del ranking, señaló: «Creo que es el momento indicado para poner punto y final a lo que ha sido una carrera larga y mucho más exitosa de lo que jamás me hubiera podido imaginar. Me hace muchísima ilusión que mi último torneo sea la final de la Copa Davis y representando a mi país. Creo que es cerrar el círculo, ya que, una de mis primeras alegrías como tenista profesional fue la final de Sevilla en 2004″.
«Me siento súper afortunado por todas las cosas que he podido vivir. Quiero agradecer a toda la industria del tenis, a todas las personas que engloban este deporte, mis compañeros durante tantos años, especialmente, a mis grandes rivales, he pasado muchísimas horas con ellos y he vivido muchos momentos que voy a recordar por el resto de mi vida», indicó.
Nadal, el rey del polvo de ladrillo
Desde un primer momento se supo que Rafael Nadal estaba para hacer cosas grandes en el circuito. Pero nadie imaginaba todo lo que iba a conseguir ni la leyenda en la que se iba a convertir: 22 títulos de Grand Slam, 36 Masters 1000, medalla de oro en los Juegos Olímpicos, campeón de Copa Davis en cinco ocasiones y más de 200 semanas como número 1 del mundo.
Al igual que Roger Federer, con quien protagonizó una de las mejores rivalidades en la historia del deporte, enamoró a los fanáticos del tenis no solo por sus logros deportivos. El suizo se metía a la gente en el bolsillo por su «arte» para jugar, por hacer de la raqueta un pincel. Rafa, por el contrario, se ganó el cariño de todos por su tenacidad, por aquellos rugidos cuando ganaba un punto que parecía imposible y, principalmente, por no darse nunca por vencido.
Podía estar contra las cuerdas por el talento de Federer y Novak Djokovic, por las impecables estrategias de Murray o por la potencia de Del Potro, pero en la mayoría de las ocasiones esa tenacidad (y su calidad indiscutible, obviamente) le permitía sacar la mayoría de los partidos adelante.
Esa increíble velocidad y el efecto que le ponía a sus golpes se convirtieron en un combo letal que llevó a Nadal a ser una pesadilla para sus rivales y obtener un dominio en el polvo de ladrillo pocas veces visto. En aquella superficie tuvo una de las mejores historias de amor que se hayan visto en el deporte: llegó a ganar 81 partidos consecutivos entre 2005 y 2007, se coronó 14 veces en Roland Garros, 11 en Montecarlo, 10 en Roma y 4 en Madrid.
El dato más increíble es el de Roland Garros. Antes de la aparición de Federer, Nadal y Djokovic en el circuito, el máximo ganador de Grand Slam era el estadounidense Pete Sampras, con 14.
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