La exmecanógrafa nazi de 97 años que fue condenada por su complicidad en el asesinato de 10.500 personas en un campo de concentración

Irmgard Furchner era adolescente cuando trabajó como secretaria del comandante del campo de concentración de Stutthof. En el juicio tardó 40 días en romper su silencio.

La exmecanógrafa nazi de 97 años que fue condenada por su complicidad en el asesinato de 10.500 personas en un campo de concentración
Irmgard Furchner era adolescente cuando trabajó como secretaria del comandante del campo de concentración de Stutthof. En el juicio tardó 40 días en romper su silencio.