La misión es gobernar

Si en lugar de los chicos de La Cámpora o de los amigos de los supuestos CEO, la administración pública hubiera estado en manos de la burocracia profesional, muchos de los males que aún sufrimos, como las consecuencias del atraso homérico del caño, no se habrían producido.

La misión es gobernar

Si en lugar de los chicos de La Cámpora o de los amigos de los supuestos CEO, la administración pública hubiera estado en manos de la burocracia profesional, muchos de los males que aún sufrimos, como las consecuencias del atraso homérico del caño, no se habrían producido.