Más de 42 mil vinchucas a la deriva: una postal del desguace en Salud en la era Milei
Salud dispuso el cierre de centros, entre ellos la Unidad UNOVE en Punilla, que guarda estos insectos para investigaciones. Ahora nadie quedó para controlarlos. Era un centro único en la región.
Ocupan cientos de frascos de vidrio. Recipientes como los de un kilo de miel, cubiertos con tules y cerrados con bandas elásticas. Allí se encuentran unas 42 mil vinchucas vivas. Están en el laboratorio instalado en el Hospital Colonia Santa María de Punilla, en Córdoba, sede de la Unidad Operativa de Vectores y Ambiente (Unove). Desde el primer día de este mes, nadie controla a esos insectos vectores del Chagas. Las tres personas que se ocupaban de su preservación fueron despedidas. Las vinchucas, igual que las investigaciones, quedaron a la deriva.
La última tanda alimentada podría sobrevivir por seis meses. El otro grupo comenzaría a morir en tres. En el medio, el riesgo de que algún insecto se escape. “No hay vinchucas infectadas en este momento, pero es un vector. Es como liberar mosquitos, se pueden infectar”, explican desde Punilla. Allí hay colonias desde hace 40 años, con condiciones específicas de ambiente y seguridad. “No es algo que uno pueda tener en su casa”.


