Techo en crisis: uno de cada tres inquilinos sumó otro empleo para poder pagar el alquiler
Techo en crisis: uno de cada tres inquilinos sumó otro empleo para poder pagar el alquiler
Desde que Javier Milei eliminó la Ley de Alquileres, los precios de las rentas aumentaron más del 360%, los salarios se desplomaron y la deuda familiar se disparó. Hoy, el 31% de quienes alquilan debió conseguir un trabajo más para sostener su vivienda y el 70% se endeudó para cubrir los gastos básicos.
En los últimos años, la situación de los hogares inquilinos se agravó notablemente. La Encuesta Nacional Inquilina reveló que uno de cada tres inquilinos tuvo que sumar otro empleo para poder pagar el alquiler, mientras que el 70% de las familias se endeudó para cubrir gastos básicos. La combinación de salarios estancados y aumentos acelerados de la renta genera un panorama complicado para miles de argentinos.
El acceso a una vivienda digna se volvió cada vez más difícil. Según datos del INDEC, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) los hogares inquilinos pasaron del 16% al 18% en siete años; en Gran Rosario, del 13% al 16%; en Gran Córdoba, del 22% al 26%; en Gran Mendoza, del 19% al 25%; y en la Ciudad de Buenos Aires, del 29% al 37%. En promedio, el 20% de la población nacional alquila.
La situación se refleja también en los costos: el 66% de los hogares destina entre el 30% y el 50% de sus ingresos al alquiler, y un 24% supera el 60%. Durante el primer semestre de 2025, los precios subieron 41,8%, mientras la inflación general fue del 15,3%, con aumentos por encima del IPC en todas las regiones del país. En GBA +3,3%, Región Pampeana +3,9%, Noreste +2,5%, Noroeste +8,3%, Cuyo +5,0% y Patagonia +6,2%.
El panorama se complejiza al considerar los ingresos. Los salarios reales del sector privado están 5,5% por debajo del nivel inicial del mandato actual, con pérdidas acumuladas de 1,7 millones de pesos por trabajador. El salario estatal cayó 19%, los jubilados 23% y el salario mínimo vital y móvil se ubicó en 68,1% del valor de 2023, el nivel más bajo desde 1990. Esto refuerza la presión sobre las familias que alquilan y obliga a muchas a buscar empleos adicionales.
El pluriempleo creció en los últimos años: los ocupados con más de un trabajo pasaron del 16,2% en 2023 al 17,1% en 2025, cifra que no se alcanzaba desde la pandemia. Esto representa unos 204 mil trabajadores que buscan un segundo ingreso para cubrir sus necesidades básicas.
Otros datos de la encuesta muestran que el 72,8% de los hogares está endeudado, principalmente con tarjetas de crédito, alimentos, servicios y alquiler, y que más del 65% de los contratos se actualiza cada 3 o 4 meses, ya sea por IPC, ICL o decisión unilateral de los propietarios. Además, uno de cada seis hogares se mudó recientemente por no poder pagar la renta y el 90% espera dificultades para los próximos meses.
El desarme de políticas de vivienda también tuvo un impacto directo: se eliminaron programas como Casa Propia, Argentina Construye, Habitar la Emergencia, el Plan Nacional de Suelo Urbano y proyectos de Reactivación y Terminación de Obras, dejando 125.000 viviendas paralizadas. La disolución del Fondo de Integración Socio Urbana y la escasa ejecución de las partidas de infraestructura social y desarrollo infantil evidencian la falta de intervención estatal para frenar la crisis.
Mientras los precios del alquiler se aceleran y los ingresos no crecen al mismo ritmo, la presión sobre los hogares continúa, dejando a un porcentaje creciente de la población en una situación económica cada vez más frágil.