Tipos de interés altos por más tiempo
El cambio de expectativas genera nuevos riesgos financieros y para la sostenibilidad fiscal
El ciclo de endurecimiento monetario por parte de los principales bancos centrales parecía estar llegando a su fin, además con consecuencias menos preocupantes de lo que se anticipada. Sin embargo, las turbulencias que sacuden los mercados de deuda evidencian que es pronto para despejar el camino hacia un aterrizaje suave de la economía. Los inversores en los mercados financieros habían apostado por un descenso de los tipos de interés, en consonancia con la mejora de las previsiones de inflación, de ahí que hasta fechas recientes los tipos de interés de los bonos con vencimientos a largo plazo se situaran por debajo de los plazos más cortos. Pero eso era sin contar con el órdago de los gobernadores de los principales bancos centrales, que vaticinaron —en pleno agosto— que los tipos de interés se mantendrían en niveles elevados durante más tiempo de lo previsto.
Expectativas
Antes del verano, los mercados apostaban por una bajada de tipos de interés. Prueba de ello, en junio la remuneración de los bonos públicos con vencimiento a diez años se situó en el 3,4%, dos décimas menos que las letras del Tesoro español con vencimiento a un año. Desde entonces, el diferencial se ha invertido, fruto de una subida de la rentabilidad de los bonos de más de medio punto porcentual, el doble que las letras. El cambio de expectativas se inició en EE UU en consonancia con la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole, extendiéndose a otras economías avanzadas.


