Un capitalismo incorregible
Una forma de reducir la inercia hacia la desigualdad es asegurar que la producción de ciertos bienes esenciales, como la vivienda, estén fuertemente intervenidos por las administraciones públicas

Esta vez no ha sido una organización no gubernamental como Cáritas, Oxfam Intermón, Cruz Roja o Save the Children, ni un estudio de expertos el que ha disparado la alarma por el empobrecimiento de los más vulnerables. Ha sido el Banco de España el que ha señalado el deterioro de las condiciones de vida de los segmentos más pobres de la sociedad.


