Dos motivos para recordar el triunfo: el gol más rápido de Messi y el debut de Garnacho
Los campeones del mundo se pusieron en ventaja a los 79 segundos, el tanto más veloz en la carrera de su capitán. El delantero del Manchester United, nacido en España hace 18 años, debutó en el segundo tiempo. Delirio de los chinos por Argentina en el Estadio de los Trabajadores de Pekín.
Lionel Messi es una de las pocas respuestas globales y felices a un mundo complejo. Lo acaba de contratar Estados Unidos, lo quería llevar Arabia Saudita (reino con el que tiene varios contratos), dejó hace pocos días un vínculo con Qatar (la monarquía que lo llevó al Paris Saint Germain) y durante años fue el mayor patrimonio del Barcelona y la Champions League. De la selección argentina siempre será su embajador.
Hoy jugó en China un partido que tuvo mucho de la diplomacia de la pelota, o de gira de los Rolling Stones: algunos de los enviados a la gira de Sergio Massa por China hace unas semanas recordaron cómo los funcionarios y empresarios locales se desvivían ante la comitiva argentina para conseguir entradas que les permitieran ver el amistoso en el que la selección campeona del mundo venció 2-0 a Australia esta mañana, en el estadio de los Trabajadores de Pekín.

Ante decenas de miles de chinos que lo adoraron en uno de los pocos países del mundo en que el fútbol no es religión, Messi tuvo una deferencia especial: les regaló el gol más rápido de su carrera y el cuarto más precoz de la selección argentina. Fue a los 79 segundos con una definición propia de su factoría, un zurdazo desde afuera del área que en la biografía de cualquier futbolista entraría en la categoría de «golazo» y que para Messi pareció uno más, similar a decenas o cientos de los que ya hizo. El fútbol y la selección vienen antes que Messi pero qué cerca están y, sobre todo, qué huérfanos nos sentiremos el día que se retire.
Con la mayoría de los titulares de Qatar (salvo el ingreso de Nicolás González, ausente en el Mundial por lesión), a la Argentina le alcanzó con jugar con el pie fuera del acelerador. Primero pintaba para baile pero hubo lapsos en el resto del primer tiempo en los que la selección quedó incómoda. Australia recuperó la pelota y empezó a mirar al Dibu Martínez de cerca. Y sin embargo, como en el Mundial, el equipo de Lionel Scaloni demostró que tiene algo del bambú, la planta que se mueve cuando hay viento pero que nunca se rompe.
¿Cuál es tu reacción?


