Román, el ídolo popular definitivo
Juan Román Riquelme se volvió a erigir como el referente más popular de la Argentina, en una acción con ribetes de heroísmo que detuvo una escalada de violencia inminente.
Los líderes populares tienen la costumbre de emerger en octubre. En la segunda quincena, para ser más precisos. Unos días después del Día de la Lealtad y una semana antes del natalicio de Diego Maradona, Juan Román Riquelme demostró -una vez más- por qué es el ídolo popular definitivo. Intercedió entre barras y policías para evitar lo que hubiera sido una escalada de violencia infinita. Quién sabe, hasta evitó una desgracia mayor.
El partido entre Boca y Gimnasia por los cuartos de final de la Copa Argentina, en Rosario, tuvo muchos ingredientes: el primer triunfo de Gago como entrenador de Boca, los cuatro penales de Brey, la lesión de Zenón, la esperanza viva del Xeneize de clasificar a la Copa Libertadores. Sin embargo, todo eso quedó en un segundo plano porque lo trascendente estuvo en el entretiempo.
Una pelea entre hinchas de Gimnasia y plateístas de Boca derivó en que La 12 rompiera un portón y se abalanzara sobre los fanáticos del Lobo. Ante el peligro inminente de una batalla campal, apareció la policía rosarina, que se disponía a apagar el fuego con nafta, como de costumbre. La suerte parecía echada. La violencia habría de ganar otra vez en el mundo del fútbol. Sin embargo, todo cambió cuando apareció él. La figura imponente de Román se hizo carne en la primera línea de fuego y, aún a riesgo de su propia integridad física, logró calmar las aguas.
La gente intentando salir
— China Zulberti ⭐️⭐️⭐️
La policía de Rosario: pic.twitter.com/hWVtyuip8w


