A pesar de caer la actividad y los salarios, el consumo en supermercados se mantiene y sigue el boom en los shoppings

La economía se contrajo un 5,5% pero las ventas no retrocedieron. En centros de compras, además, escalaron un 12,5%. La clave: caen los salarios pero crece el empleo.

A pesar de caer la actividad y los salarios, el consumo en supermercados se mantiene y sigue el boom en los shoppings

El Instituto de Estadística y Censos difundió los informes relativos al consumo en supermercados, shoppings y centros mayoristas para el mes de mayo. La encuesta nacional en centros de compras arrojó como resultado un comportamiento estable en los supermercados cuyas ventas crecieron en términos constantes un 0,2%´con relación al mismo mes del año anterior y acumulan un 1,9% durante lo que va del año.

Los autoservicios mayoristas, por su parte, reflejaron un incremento del 2% durante ese mes en comparación con el mismo mes del año anterior aunque mostraron una retracción sensible con relación al mes anterior marcando una caída del 4,9%. En el acumulado de los primeros cinco meses del año la suba en términos constantes llega hasta el 2,7%.

Las ventas en los shoppings que reflejan el comportamiento de un segmento particular del mercado mostraron una mejora del 12,5% en términos interanuales y acumulan una suba del 13,1% durante los primeros cinco meses del año con relación al mismo período del año anterior. Los valores en el Gran Buenos Aires escalan hasta un 16,1% en el comparativo interanual del mes de mayo y de un 17,2% para el acumulado de los primeros cinco meses del año.

Al igual que en el caso de los autoservicios mayoristas tanto en supermercados como en shoppings las ventas mostraron una retracción con relación al mes anterior que llegó al 2,5% en los primeros y al 1,6% para el caso de los centros de compras.

Las ventas en shoppings acumulan una suba del 13,1% en los primeros cinco meses del año.
Foto: TM

Por el lado de los supermercados, la mejora del 0,2% implica una estabilización aunque en el marco de una desaceleración toda vez que, durante abril, se había registrado una mejora del 3,4% en las ventas interanuales. En marzo la suba había sido del 3,8%.

Algo similar ocurre con los autoservicios mayoristas en la medida en que en abril habían registrado una mejora del 7,3% en sus ventas.

La economía se frena pero el consumo no

El crecimiento en las ventas contrasta otro informe que se conoció días atrás que da cuenta del nivel de actividad que, a priori, resulta un condicionante del consumo. Según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) la actividad en ese mismo mes se contrajo un 5,5% con relación al mismo mes del año anterior.

Un informe publicado el lunes por el Centro de Estudios de Economía Política y Desarrollo de la UNM indaga precisamente sobre esa paradoja. Allí el estudio del Centro coordinado por el economista y vicerrector de la Universidad Nacional de Moreno, Alejandro Robba, destaca que el informe de actividad “muestra un comportamiento heterogéneo de la actividad económica”. Mientras el sector agrícola marcó una retracción en mayo del 43,8% como resultado de la sequía y la pesca se contrajo un 22,6%, la explotación de minas y canteras escaló un 5,3%, hoteles y restaurantes un 4,1% y el comercio creció un 2,8%.

El estudio realizado por los economistas Lucas Benítez y Fernando Córdoba explica que “respecto al buen comportamiento de sectores como Hoteles y restaurantes y el Índice de Producción Industrial Manufacturera, lo importante es observar cuál es el comportamiento del consumo privado vinculado con la masa salarial”. En ese punto, reconocen que “los salarios reales formales e informales caen pero el consumo en los sectores que muestran un buen comportamiento crece al haber mayor cantidad de trabajadores ocupados”.

Así, aseguran, “es la generación de puestos de trabajos, aunque con salarios reales deprimidos, lo que explica el buen comportamiento de la actividad en algunos sectores”. Allí muestran que si bien el salario real en el mes de marzo reflejaba un retroceso de casi el 2% la masa salarial se vio compensada por un incremento del nivel de empleo sostenido desde septiembre de 2021.

La respuesta dentro del sector

Como para muestra sobra un botón, el mismo sector de supermercados refleja esa situación de orden más general.

Según el informe del INDEC que se conoció hoy, en mayo de este año los supermercados contaban con un 4,8% más de personal ocupado. Por ese motivo, el costo laboral global del sector se incrementó un 126,8% cuando la inflación interanual en ese mes alcanzo un 114,2%. A la vez, los salarios promedio de cajeros y repositores se incrementaron un 112,8%. Mientras el costo laboral del sector creció en términos reales un 5,8% el salario real promedio de la masa de trabajadores retrocedió un 0,65%.

A la vez, los salarios promedio de gerentes y personal jerárquico crecieron un 126,8% recuperando un 5,8% de su poder de compra. Allí, junto con la mejora en las ganancias empresarias, puede estar la clave para explicar la performance de los shoppings y centros de compras.

Del otro lado, según la CAME, el consumo minorista donde consumen los sectores con menores ingresos no muestra los mismos guarismos que los supermercados y los autoservicios mayoristas. Por el contrario, en mayo las ventas retrocedieron un 2,8% y en junio lo hicieron un 3,6% acumulando seis meses consecutivos de caídas que se repiten en once de los últimos doce meses.